Veneno de abeja, reafirmante de cutis

Los tratamientos de estética utilizados por los famosos son cada vez más excéntricos y originales. Ya llevamos tiempo escuchando los fantásticos resultados que produce la baba de caracol, el veneno de serpiente o la placenta de las tortugas, por ejemplo.

Uno de los productos de belleza que está de moda últimamente y que cada vez es más seguidos por las mujeres es el uso de veneno de abeja (también conocido como apitoxina).

Este tipo de tratamiento se utiliza desde hace más de 3000 años con fines terapéuticos, teniendo un gran poder como antibiótico, antiinflamatorio (con una fuerza bastante superior a la cortisona) y como ayuda al sistema respiratorio y circulatorio.

También es recomendado para personas que sufren de reuma y artrosis y cada vez son más los científicos que están estudiando su posible uso para tratar enfermedades como el cáncer de piel y de mama.

Veneno de abeja, reafirmante de cutis

A nivel estético, el veneno de abeja es considerado el bótox natural por excelencia, ya que actúa de tal manera que nuestra piel produce más colágeno y por tanto tiene más elasticidad y se eliminen las arrugas. De este modo, nuestra piel parecerá más joven y renovada, ya que el veneno actúa como barrera contra los radicales libres (sustancias químicas que se encargan de introducir oxígeno en nuestras células, lo cual provoca su oxidación y envejecimiento).

Este tratamiento está cada vez más presente en los centros de estética y comercios, y podemos adquirirlo por precios que oscilan entre los 20 y los 100 euros. Sin embargo, solo una firma de cosméticos se encarga de su distribución, aunque esto no significa que en breve marcas de renombre empiecen a incluirlo en sus productos estrella.

Con productos como el veneno de abeja vemos que algunos tratamientos de estética, además de ser inverosímiles, se acercan cada vez más a la naturaleza, para que de esta forma, nuestro cuerpo no tenga tanto contacto con los productos químicos que, a la larga, pueden pasarnos factura.

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