Posibles peinados para una boda

Se aproxima el buen tiempo y con ello la celebración de multitud de bodas y fiestas en las que tenemos que estar deslumbrantes y asistir con un atuendo elegante, un peinado favorecedor y un buen perfume.

Dependiendo del lugar, el momento y el estilo de la boda podremos escoger entre un vestuario más arreglado o más informal (aunque los hombres normalmente deben ir con traje, las mujeres pueden escoger entre vestido largo o corto, tacón medio o bajo y tipo de bolso, por ejemplo).

El peinado es uno de los factores clave en la estética que queremos tener ese día, y es que un buen recogido u ondulado puede favorecernos y hacernos estar radiantes.

Posibles peinados para una boda

Si bien los hombres suelen apañarse con un poco de gomina y cepillado, las mujeres pueden optar por varios tipos de peinado, como por ejemplo:

– Recogido clásico: El moño de toda la vida puede hacerse de mil formas (más terso, flojo, alto, a un lado, bajo, etc.)

– Trenza ladeada: Últimamente está muy de moda este peinado, y es que provoca un look romántico y sencillo a la par que arreglado y atractivo.

– Melena al viento: Normalmente no se suele llevar el cabello suelto, y si se hace, se suele adornar con unas flores u horquillas que hagan que nuestro rostro destaque.

– Estilo princesa: Las diademas pueden sacarnos de un apuro en cualquier momento, y es que un ligero recogido decorado con una bonita diadema (puede ser brillante, de distintos tamaños, etc.) puede hacer que consigamos un look dulce o incluso algo cursi.

– Con pamela / tocado: Aunque este tipo de complemento para el cabello se utiliza solo si queremos conseguir una estética muy elegante, podemos encontrar originales diseños que adornen nuestra cabeza (desde sombreritos con forma de platillo hasta tocados que imitan la forma de un pavo real):

Sin embargo, por mucho que queramos arreglarnos y estar perfectos, es importante saber que lo podemos estar sin necesidad de renunciar a ser nosotros, y es que muchas veces nos ponemos vestidos y peinados que nada tienen que ver con nuestro estilo y por tanto, dejamos de ser nosotros para ser una fachada con un bonito traje, unos complementos brillantes y un perfume caro.

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