Brad Pitt, un guapo para Cocó

Es que… es guapo. Es guapo y punto.

Da igual que no salga favorecido, que la barbita descuidada a lo Jesse James y la melenilla vampírica nos recuerden al look de décadas pasadas mal combinado; que le hayan puesto un texto cursi que raya en lo melodrámático; que hayan omitido una de sus armas más poderosas, su sonrisa y que por quitar, hasta le hayan quitado el color.

Él no necesita nada para ser realmente guapo, guapo con esa belleza que se acerca a lo intocable, con ese aire indolente y despreocupado que ha sido el motor de la moda casual wear y guapo con elegancia atemporal y comedida que no deja indiferente.

Porque la realidad es que Brad Pitt es un guapo global, es tan guapo, que hasta los hombres –que no entienden de eso aunque tengan ojos en la cara- lo consideran guapo; con una guapura que trasciende edades, culturas y razas. Es guapo y punto.

No podía ser otro sino él, el primer hombre en colarse en el atelier de la maison de Cocó Chanel, un reducto infranqueable de elegancia y femineidad que hasta ahora había sido un privilegio exclusivo de las bellas. Y ninguno sino él podía ser merecedor del desafío de arrebatarle a Marilyn su único aditivo de alcoba.

El anuncio más esperado, del más mítico de los perfumes de Chanel ya está en las pantallas de todo el planeta. Personalmente me ha decepcionado, me refiero al anuncio. Firmado por el director Joe Wright (Orgullo y Prejuicio, El solista) y viniendo de Chanel, la verdad, esperaba algo más: como anuncio me parece soso, aburrido, intrascendente – aunque intentando parecer lo contrario- y un cambio muy radical en cuanto al estilo de publicidad de Chanel en general y de Nº5 en particular, siempre caracterizada por una intensa plasticidad visual que evoca el misterio y la fantasía. Sobre todo, me parece un desperdicio del partido que se le podía haber sacado al guapísimo, pero…

Da igual que no salga favorecido, que él sea mucho más guapo, no puedo dejar de mirarlo una y otra vez y es que Brad Pitt se queda en el ambiente… igual que un perfume.

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