Beneficios estéticos y médicos del acido hialuronico

Mucho se habla del acido hialuronico en los últimos tiempos.

Sin embargo su descubrimiento no es reciente —de hecho se viene investigando desde los años ochenta del siglo XX— pero es en el presente cuando se le está dando mayor uso en distintos campos.

El acido hialuronico es un elemento que está presente de forma natural en el organismo y que se concentra en piel, cartílagos y articulaciones. Les da elasticidad, los protege y hace que tengan una funcionalidad plena. Sin embargo de forma natural también cuando pasan los años las cantidades de acido hialuronico presentes en nuestro cuerpo se van reduciendo, hasta el punto de que a los 50 años sólo tenemos un 50% del acido que solíamos tener.

Esto tiene efectos a nivel físico y los tratamientos a base de acido hialuronico nos aportan distintos beneficios.

Cómo el acido hialuronico nos ayuda
A nivel estético
Es seguramente la aplicación más conocida del acido, bastante de moda en los últimos tiempos. Distintas celebridades y gente común también se someten a pequeñas inyecciones de acido en el rostro para subsanar pliegues y matizar arrugas, especialmente patas de gallo o surcos en las comisuras. También se puede usar como elemento de relleno, para aumentar el volumen en los labios por ejemplo, si bien es importante ponerse sólo en manos de profesionales altamente cualificados para que los resultados sean los deseados.

A nivel médico
Seguramente sea el uso más interesante a medio y largo plazo. Si bien el acido hialuronico ya hace casi cuatro décadas que despertó el interés de la comunidad científica, recientemente hay investigaciones arrojando resultados especialmente interesantes.

Mientras tanto otros beneficios ya han sido testados positivamente y se aplican en la actualidad. Así por ejemplo es común que se usen inyecciones (u otras presentaciones) de acido para mejorar las lesiones de rodilla y los desgastes articulares en general. El espacio interarticular es uno de los lugares donde el acido está presente de forma natural, siendo el paso del tiempo un enemigo que va menguando su calidad y cantidad y ocasionado fricción, dolor, un funcionamiento deficiente (tanto para personas mayores como para deportistas, que acusan especial desgaste). Mediante inyecciones de acido hiauronico es posible recuperar la normal lubricación y fluidez de movimientos en las articulaciones y así paliar el dolor que ocasionan estas lesiones, incluso a veces eliminándolo por completo. Ha sido demostrado que es paritcularmente efectivo en el caso de lesiones de rodilla. Y en la esfera médica aún existen otras aplicaciones igualmente interesantes del elemento en cuestión: en oftalmología, en neurocirugía, en ortopedia.

En cuanto al futuro, las investigaciones científicas están estudiando su posible papel para combatir el cáncer (en relación al animal ratopín rasurado, único en el mundo inmune al cáncer y dotado de grandes concentraciones de acido en su organismo), el VIH u otras enfermedades.

Así es que los beneficios de este elemento funcionan tanto a nivel externo (estética) como interno (salud). ¡Comparte el post, si te ha sorprendido la info que damos en él!

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